¿Qué Copenhago aquí?... Ahora también panamaño

Aventuras y paranoias de un maño exiliado en la glacial Dinamarca y que ahora buscará fortuna a la orilla de los mares del sur

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Un poco menos :-( y que viva Colombia y que viva McKellen

*edición*Pequeña edición: acabo de leer que Ian McKellen ha recogido hoy en San Sebastián el premio Donosti a toda su carrera... Chapeau, antes que Gandalf ya existió James Whale en Dioses y Montruos, la mejor actuación en una película desde vete a saber cuando... todo en ella es perfecto y Sir Ian no podría ser menos. Hoy es un día grande para el cine, quizá algún día, hasta en Hollywood se den cuenta de su valía, no es que le quite el sueño pero a nadie le amarga un dulce. En la próxima entrada pondré un cachito suyo en Dioses y Monstruos si encuentro algo :-D */fin de edición*
Mira que me lo tenían dicho, mira que ya me ocurrió el año pasado y que no espabilo; mira que el hombre es el único ser que tropieza dos veces con la misma piedra y lo que te rondaré, morena.
Todo este circunloquio para decir que, echando cuentas, me queda poco más de dos meses en tierras americanas; con todo lo que me queda por ver y los proyectos que tenía por visitar. Habrá que darse prisa y hacer una selección, ya que a todo es imposible llegar. El 13 de diciembre como tarde estaré ya en Madrid y quién sabe cuándo volveré a pisar Centroamérica.
Quejas aparte, que podría estar así durante muuuucho tiempo; lo cierto es que el cuerpo ya me pedía salir de Panamá desde hacía muuuuucho igualmente.
Hace dos semanas hubo un taller en Panamá en el que me pidieron que echase una mano; por supuesto acepté encantado y, si bien la carga de trabajo fue pesada, todo salió a pedir de boca, entre otras cosas porque mi compañera Lisette, que llevaba 1 mes encargándose de todo, lo tenía todo más que calculado; lleva un mes aquí y ya es una crack con mayúsculas. Con todos los preparativos del taller casi me pierdo otra actividad de la Embajada; venía un grupo de teatro de España a presentar "La mujer por fuerza" una obra del S. de Oro español que si pasa por vuestra ciudad NO deberíais perderos (dicho está). Finalmente Evita me guardó sitio y las jóvenes a la entrada del teatro que no me querían dejar pasar, cedieron cuando les dije que "venía invitado por la Embajada" lo cual no era mentira en absoluto, pero bueno.
Pues tras tanto lío con el taller el viernes 11 me comentan que me saque boleto para Medellín, que ahí iré la semana siguiente con un taller. Y claro, ya que vamos a Medellín, cómo no voy a aprovechar para acercarme a Bogotá el finde y ver a Alba, que estuvo 7 meses en Copenhague el año pasado.
Dicho y hecho, el taller fue muy interesante pero igual de intenso en cuanto a trabajo y conferencias sobretodo. Durante toda la semana estuve volviéndome loco para cuadrar un viaje a Bogotá y finalmente pudo ser, así que el viernes tomé el avión para volver el domingo. Fueron pocas horas en Bogotá pero bien aprovechadas; hubo turisteo, juerga, pateadas y un flechazo inmediato con el Barrio de la Candelaria, lo que viene siendo el centro de la ciudad. Impresionante, casi tanto como las vistas desde Monserrate o la torre Colpatria... vaya pedazo de ciudad!!!
Poco tiempo pero lo suficiente para hacer de todo y olvidarme 4 camisas que ahora descansan en el armario de Alba. Gracias anfitriona, no sé si leerás esto alguna vez pero por si acaso; chapeau para tí y suerte con tu II fase, guapa.
El video es la canción que tengo metida en la cabeza desde el finde bogotense, bogoteño, o como se diga... Julieta Venegas y su acordeón (digna heredera de María Jesús) tocan "El presente"...
El presente es lo único que tengo,
el presente es lo único que hay,
es contigo mi vida con quien puedo sentir,
que merece la pena vivir

miércoles, 16 de septiembre de 2009

9 meses

9 meses son los que cumplí ayer en Panamá; sí, también es una película que sólo por contar con Julianne Moore, ya merece la pena, pero esta es otra historia.

En el último mes parece que sigo entretenido; los fines de semana he empalmado la despedida de Béatrice (bissous ma chère amie, malgré qu’il soit presque impossible que tu lises ce blog) a bordo de un barco navegando por la bahía, una mudanza de casa de Rebe a casa de Davi y algun que otro homenaje culinario con muchas cenitas. Y trabajo, organizar un taller sobre gripe porcina nunca fue tan interesante; y eso que el trabajo estaba medio hecho por mi compañera Lisette cuando me comentaron si me importaba echar una mano… con gusto, dije; además así saco el traje del perchero que este año no lo he sacado a pasear todavía. Ahora… pues en Medellín con otro taller que tiene una pinta bastante buena con el equipo de Colombia que son unos cracks todos!

Podría contar mucho, que siguen sin estrenar Los abrazos rotos en Panamá, que me niego a descargármela porque quiero disfrutar en la oscuridad anónima del cine; que leo esta mañana que Carlos Saura por fin ha podido estrenar Io, Don Giovanni en Toronto; otra que no veré hasta que llegue a España; que Sánchez Arévalo busca su confirmación como director tras la tremenda Azuloscurocasinegro.

Si bien cada día me quejo menos de Panamá sigo echando de menos una buena cartelera; la de Zaragoza no es espectacular; la de Copenhague era tremenda gracias a su filmoteca y la de aquí es desoladora; a todos nos gusta un Resacón en las Vegas, pero eso hombre un Déjame entrar de vez en cuando…

La última vez que fui al cine aquí me quedé hecho una bolita en el asiento, los vecinos devoraban sus nachos, contestaban al celular o charlaban animadamente; Eva y yo nos estremecíamos con Wong Kar Wei; My blueberry nights se estrenó hace casi dos años en el mundo y llegó hace un mes a Panamá… Bendito retraso y bendita película; había escuchado todo tipo de críticas, pero a mi me encantó, ella y la banda sonora, especialmente la canción que a todos suena y que será el video de hoy.

Más detalles de la vida panameña en breve, espero que no tarde otro mes, pero quien sabe!